Con mucha frecuencia se olvida al niño como presente, como seres humanos que viven intensamente su propia vida; que absorben como esponjas los estímulos cotidianos, sean estos favorables o no a su desarrollo; que son tremendamente sensibles a las manifestaciones afectivas de las personas cercanas a ellos, las que serán el impulso o freno a su natural proceso de crecimiento personal.
Es por ello que debemos fomentar que se centren en su propia vida, con sus opciones, elecciones y consecuencias. Si decidimos siempre por ellos, estarán viviendo la vida que esperamos que vivan y no la que quieren vivir.
Tal y como dijo Gabriela Mistral "El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde."
Tal y como dijo Gabriela Mistral "El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde."

